Una nueva guía para el transporte de sustancias radiactivas

Este mes la Autoridad Francesa de Seguridad Nuclear (ASN) publicó una nueva guía sobre la protección contra las radiaciones durante el transporte de sustancias radiactivas destinadas para uso profesional. ¡Enfocados en un tema clave!

Cada año se transportan en Francia cerca de un millón de empaques contentivos de sustancias radiactivas. El 12% corresponde a la industria nuclear, mientras que el resto un 88% de los envíos, se destinan a los sectores de la salud y la investigación en lo que se conoce como “proximidad nuclear”. Cabe señalar que un 30% del material transportado corresponde al suministro de productos radiofarmacéuticos destinado a hospitales.

Encontramos una gran diversidad entre los volúmenes transportados, desde unos pocos gramos hasta cientos de toneladas. La actividad radiológica de esos materiales también puede variar desde unos pocos miles de becquereles hasta miles de millones de becquereles, como en el caso de los envíos de combustible nuclear irradiado.

La exposición a la radiación ionizante puede afectar a los trabajadores que participan en el transporte de sustancias radiactivas. Esto se debe fundamentalmente a la proximidad de estos últimos al material transportado. En menor medida, esta exposición también puede afectar a quienes se encuentran a proximidad de los vehículos de transporte. En consecuencia, la reglamentación incluye disposiciones para proteger de esas radiaciones ionizantes a los trabajadores, al público y al medio ambiente.

El PPR: una obligación para todo medio de transporte de sustancias radiactivas

El Acuerdo Europeo sobre el Transporte Internacional de Mercancías por Carretera (ADR) estipula que toda empresa que participe en el transporte de sustancias radiactivas (preparación, expedición, manipulación, carga, descarga, almacenamiento, desembalaje, recepción, etc.) debe elaborar un programa de protección contra las radiaciones (PPR). Esto, sin importar cual sea la modalidad de transporte (terrestre, ferroviaria, fluvial, aérea, marítima) e independientemente de las sustancias transportadas. Por lo tanto, este programa de protección contra las radiaciones debe contener todas las acciones adoptadas por la empresa para garantizar la protección contra las radiaciones durante el transporte, incluyendo :

  • Las limitaciones de dosis individuales definidas por debajo de los límites reglamentarios para el público y los trabajadores
  • Las medidas adoptadas destinadas a mejorar la protección radiológica y la seguridad
  • Las disposiciones que garanticen la capacitación de los trabajadores involucrados

El Programa de Protección Radiológica (PPR) está estrictamente regulado por el Código de Salud Pública, el Código de Transporte, el Código de Trabajo y el Código del Ambiente.

Posisafe

Su implementación es aún insuficiente

Las diversas inspecciones llevadas a cabo por la ASN, han revelado que ciertos actores del sector no tienen suficientemente en cuenta el riesgo relativo a la exposición a las radiación ionizante por parte de los trabajadores y del público en general. Estas actividades constituyen problemas fundamentales para la protección radiológica. Han sido constatadas importantes disparidades en la evaluación de los riesgos. Efectivamente a título de ejemplo, la vigilancia dosimétrica ha demostrado que los conductores que transportan radiofármacos están más expuestos que el trabajador promedio en otros sectores, con dosis que alcanzan hasta 14 mSv/año (debemos recordar que el límite reglamentario es de 20 mSv/año).

La guía publicada por la ASN fue elaborada inspirándose en la guía : N° TS-G-1.3 publicada por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Así pues, se redactó adoptando las disposiciones vigentes en el ámbito internacional y luego adaptándola a las especificidades de la reglamentación aplicable en Francia. La guía del ASN también hace hincapié en la indispensable capacitación de los trabajadores expuestos a las radiaciones ionizantes. También insiste en que se designe, en cada empresa involucrada en el transporte de sustancias radiactivas, a una persona competente en materia de protección contra las radiaciones (PCR) y a un asesor en materia de seguridad en el transporte, que deberán participar en la capacitación de los trabajadores expuestos en materia de seguridad y garantizar su estricto seguimiento individual. Esta guía también incluye numerosas tablas que sintetizan los límites reglamentarios de las tasas de dosis permitidas y hace hincapié en el control de los entornos laborales, los envíos y los vehículos con respecto a la protección radiológica de los trabajadores y el público en general.

Para ir más lejos, la ASN enumera diversas guías que ofrecen recomendaciones de buenas prácticas relativas al tema en referencia: